Mis vacaciones de este verano 2017

Ago 7th

Para muchos Río de Janeiro es una de esas ciudades sobre las que todos tenemos hecha una idea. Pues bien para que comprueben si lo que piensan acerca de la ciudad carioca es verdad, les traigo lo mejor de las vivencias de mi última visita, un cambio bastante brusco desde el viaje que hice en Marzo a Moscú.

Vacaciones en Río de Janeiro, dos palabras: únicas e inolvidables

Sus playas

Debo admitirlo, no me bastó un día de las vacaciones para disfrutar de las playas de Río, aunque puedo decir que estuve en las míticas Copacabana e Ipanema, de ser por mí hubiese regresado durante todo el tiempo que pase en la ciudad.

Copacabana es sencillamente inmensa, además de ser de cierta forma, el gran salón de la ciudad, donde siempre hay gente, bien sea haciendo deporte, tomando el sol, divirtiéndose o paseando. Con el tiempo a favor, puede darme una vuelta por el paseo marítimo de la Avenida Atlántica, destino imperdible de cualquier itinerario.

Igualmente obligado es llegar hasta la playa de Ipanema, que se encuentra separada de Copacabana gracias a una fortaleza que alberga hoy el Museo del Ejército.

El Cristo de Corcovado y el Pan de Azúcar

Sí, no lo niego, las playas representan verdaderos iconos de Río, también lo es tanto o más, el Monte de Corcovado y su colosal escultura del Cristo Redentor. Por ello no perdí la oportunidad de sacarme varias “selfie” en el mirador con la metrópoli detrás, luego de admirarla desde las alturas. Y es que si no se sube hasta ahí, nadie puede decir que ha estado en Río de Janeiro ¿Quién quiere perderse de una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno?

Si al igual que yo, eres amante de las alturas, no dudes en ascender hasta el Pan de Azúcar, si no la conoces, se trata de una cima natural elevada a 400 metros sobre el nivel del océano Atlántico. Aunque puedes subir caminando, te recomiendo que lo hagas más cómodo y divertido, tomando el histórico funicular que parte de la playa Vermelha.

El estadio de Maracaná

Continuando en el hilo de los símbolos de Río, le toca el turno al estadio de Maracaná. A mi parecer, el campo de futbol más famoso del mundo entero, así que futboleros acudan y llénense la boca diciendo que pisaron su graderío.

Y lo que no pudo faltar, fiesta en el Sambódromo

El momento más típico para viajar a Río de Janeiro es para las fechas de Carnavales, y cómo no serlo, si es cuando el Sambódromo llega al tope de su esplendor debido a los incesantes desfiles de comparsas y carrozas que bailan al ritmo de la samba.

Cabe destacar, que esta edificación fue proyectada por el arquitecto brasileño Óscar Niemayer, la cual está abierta durante todo el año para que ser visitada por cientos de viajeros, que con un poco de suerte pueden encontrarse con los fantásticos y animados  ensayos de las comparsas.

Quando eu brinquei de ser criança 🍭 #tbt #destaquedechão #andarai #carnavaldevitória

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Indiscutiblemente, merece la pena visitar Río de Janeiro en la época carnavalera, son obstante tiene mucho para ofrecer en otros momentos del año, puesto que puede ser tanto una fascinante urbe, por sus playas, su gente y sus excursiones, como por lugares menos conocidos donde incluyo su Jardín Botánico, los Arcos de Lapa o el lago de Rodrigo Feitas, cada uno con sorpresas gratas para el visitante.

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